En diálogo con Diario Río Uruguay, el director de FM Termal y referente de la zona norte de Concordia, Alberto Zadoyko, describió en primera persona las consecuencias que dejó el fuerte temporal que afectó a la ciudad y consideró que el fenómeno expuso la necesidad de fortalecer la respuesta ante situaciones de emergencia. También valoró la solidaridad de los vecinos que colaboraron desde los primeros minutos para asistir a las familias afectadas.
Al recordar cómo vivió la madrugada del temporal, Zadoyko contó que “estaba en casa cuando comenzamos a escuchar esas ráfagas de vientos fuertes que azotaban cualquier cosa que encontraban al pasar. Intentamos ver algo por los cristales y la verdad que no se veía absolutamente nada, solamente cosas que volaban. Mis hijos se levantan también preocupados, ‘¿qué está pasando?, ¿qué es un tornado?, ¿qué es esto?’. Bueno, no abran las ventanas ni puertas, mantengámonos adentro y esperemos que esto pase”.
Además, señaló que mientras intentaba resguardar a su familia no podía dejar de pensar en quienes atravesaban una situación aún más complicada. “Estaba con mi señora también, tratando de resguardar el grupo familiar, y preocupado porque si uno con una casa medianamente de mampostería se sentía un poco más seguro, me ponía en la piel de tanta gente vulnerable que estaba pasándola peor que nosotros”.
Los daños en la radio y la falta de comunicaciones
Una vez que el viento comenzó a disminuir, Zadoyko recorrió las inmediaciones de su vivienda y del estudio donde funciona FM Termal. En ese sentido, relató que “apenas pudimos salir, entramos a caminar. Vi enfrente de mi casa el medidor caído, postes caídos, árboles sobre la calle. Me dirijo hacia calle Chile, donde tengo el estudio jurídico y la radio, y ya se veía a metros que la torre estaba caída sobre el portón del garaje. Destruyó por completo la torre y calculamos que todos los equipos transmisores y las computadoras”.
Zadoyko explicó que, al momento de la entrevista, todavía no habían podido verificar el estado de los equipos debido a la falta de energía eléctrica. “No pudimos todavía probar nada porque hasta ayer no teníamos corriente eléctrica. Hoy por primera vez, en muchos años, el aire quedó en silencio, después de casi 30 años”.
Sobre esos primeros momentos posteriores al temporal, remarcó que “le digo a mi señora, dejemos esto así, no miremos lo material y avancemos, porque no teníamos cómo comunicarnos por teléfono con nadie. Intentaba comunicarme con el 107, no andaba; el 100 de Bomberos no andaba. Quería llegar a la Comisaría Quinta, hablo con la comisaría y no tenía radio. Le digo: ‘¿cómo hacen para contactarse?’. No teníamos cómo. Yo dije: ‘Dios mío, ¿dónde estamos?, ¿qué está pasando acá?, qué vulnerables que estamos’”.
Una comunidad que respondió con solidaridad
Durante su recorrido por Villa Zorraquín, Zadoyko comentó que logró encontrarse con el secretario de Salud de Concordia. “Termino encontrando en cercanías de la parroquia al doctor Diego Sauré (Secretario de Salud del municipio), el único funcionario que hasta el momento vi, que pude consultar, y que estaba tratando de ver qué es lo que se podía hacer". Apuntando que, todos, en general, "nos encontramos con esta situación de las primeras horas, donde nadie sabía bien a quien acudir ni cómo resolver los problemas más urgentes", remarcando que si bien se perdió la vida de una mujer, "incluso pudo haber sido más grave”.
Asimismo, aseguró que nunca había observado un fenómeno de semejante magnitud en ese sector de la ciudad. “Yo, honestamente, no recuerdo un temporal de esta magnitud en Villa Zorraquín y, como integrante de una de las familias más antiguas de la zona, nunca viví algo semejante. El enorme daño que sufrieron muchas familias, instituciones y comercios fue devastador. No hubo discriminación en este sentido”.
En relación con las primeras horas posteriores a la tormenta, sostuvo que “desde las primeras horas de la mañana lo que se veía eran vecinos que salieron con motosierras, con camioncitos, con herramientas, con sus propias manos para ayudar a otros. Había que despejar las calles, liberar los accesos a las viviendas y asistir a quienes habían quedado totalmente aislados”.
La necesidad de fortalecer la respuesta ante emergencias
Al analizar lo ocurrido, Zadoyko destacó especialmente el comportamiento de los habitantes de la zona norte. “Lo que más destaco es la solidaridad espontánea, silenciosa, porque a veces ni siquiera te daba para hablar. Tratabas de escuchar o de ver qué podías hacer. Eso es lo que más destaco de la comunidad y agradezco vivir en un lugar así, tan solidario”.
No obstante, consideró que la emergencia dejó al descubierto falencias en la capacidad de respuesta. “No me voy a cansar de decirlo porque este temporal dejó al descubierto una realidad que nos hace reflexionar, ya que frente a una emergencia de semejante magnitud, estuvimos prácticamente huérfanos, incomunicados, sin servicios y con dificultades de todo tipo”.
Finalmente, aseguró que todavía persisten numerosos vecinos esperando asistencia. “Con las horas que han pasado, no he recibido ningún llamado. Sí de mucha gente que está esperando la ayuda de un colchón, de que le saquen el árbol que tiene sobre la casa, de los techos. Absolutamente nada. Nunca he visto tampoco esto”, concluyó.