La renuncia de Daniel Benítez a la intendencia de Puerto Yeruá volverá a colocar a Liliana Sgüerzo al frente del Ejecutivo municipal. La actual viceintendenta y presidenta del Concejo Deliberante ya había asumido esa responsabilidad en marzo de 2018, cuando Fabián Cevey dejó el cargo después de una condena por corrupción.
Tal como se informó en las últimas horas, Benítez presentó su dimisión por razones personales, familiares y de salud, con efecto desde el próximo 31 de octubre. Su salida fue aceptada por el Concejo Deliberante y Sgüerzo asumirá para completar el mandato, que se extiende hasta diciembre de 2027.
La sucesión tendrá así una protagonista con experiencia en una transición semejante: hace más de ocho años, también desde la viceintendencia, Sgüerzo debió reemplazar al titular del gobierno de esta localidad del departamento Concordia.
El antecedente de 2018
El 28 de marzo de 2018, Cevey formalizó su renuncia a la presidencia municipal. Su salida se produjo después de reconocer su responsabilidad en un juicio abreviado por una causa que investigó maniobras con terrenos fiscales de Puerto Yeruá.
Cevey recibió una pena de tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos públicos. La condena comprendió nueve hechos de peculado y administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, además de peculado de servicios.
La causa abordó la apropiación y adjudicación irregular de inmuebles mediante operaciones que beneficiaron al entonces jefe comunal y a personas de su entorno. La sentencia también dispuso el decomiso de tres inmuebles a favor del municipio.
Una nueva sucesión
Tras aquella renuncia, Sgüerzo pasó de la viceintendencia a conducir el Ejecutivo local durante el tramo restante del período de gobierno. Posteriormente, Benítez asumió la intendencia en diciembre de 2019 y obtuvo la reelección en 2023.
Ahora, Sgüerzo volverá a ocupar ese lugar ante la salida anticipada de otro intendente. En esta oportunidad, Benítez fundamentó su decisión en motivos personales, familiares y de salud que, según expresó en su presentación, le impiden continuar cumpliendo sus funciones.
Con el alejamiento previsto para el 31 de octubre, la actual viceintendenta quedará nuevamente a cargo de completar un mandato iniciado por otro jefe comunal, esta vez hasta diciembre de 2027.