El primer mandatario de la provincia de Entre Ríos, Rogelio Frigerio escribió a través de sus redes sociales, una fuerte declaración pública que rápidamente tuvo repercusión en el ámbito político y mediático.
“Se terminó la impunidad a la que estaban acostumbrados. Desde una celda en la cárcel el narco Leonardo Airaldi intentó coordinar el asesinato del juez federal de Paraná, Leandro Ríos, del fiscal federal José Ignacio Candiotti y del ministro de Seguridad y Justicia Néstor Roncaglia: un ataque directo a la Justicia, al Poder Ejecutivo y al Estado de Derecho”, comenzó narrando en su posteo.
Maniobra neutralizada
El jefe del Ejecutivo entrerriano destacó que la maniobra fue neutralizada “gracias al profesionalismo del Servicio Penitenciario y a la rápida intervención de la Justicia Federal”, y subrayó que el accionar de los magistrados intervinientes fue clave para evitar que el plan criminal se consumara.
Destaque y respaldo
En ese sentido, Frigerio mencionó expresamente al juez Dr. Viri y al fiscal Dr. Rebollo “quiero destacar también la actuación del juez Viri y del fiscal Rebollo, cuya labor fue clave para impedir que esta amenaza avanzara”.
Además, el gobernador afirmó su respaldo a quienes día a día enfrentan al narcotráfico. “Mi respaldo absoluto a quienes enfrentan al narcotráfico con coraje y determinación. En Entre Ríos no vamos a retroceder frente al delito”, enfatizó en el mensaje, que fue acompañado por definiciones contundentes sobre la gravedad del episodio y la voluntad del Estado provincial de sostener la lucha contra las organizaciones criminales.
El plan
El llamado plan criminal —según se dio a conocer por este medio en un informe previo— fue desarticulado tras la declaración de un interno que alertó a las autoridades sobre la intención de contratar a un sicario para ejecutar a los funcionarios señalados, lo que derivó en la intervención de la Justicia Federal y en una serie de medidas de seguridad reforzadas para los potenciales objetivos.