El exdiputado nacional comenzó a posicionarse de cara al próximo turno electoral y confirmó que está dispuesto a competir por el Sillón de Urquiza. Las definiciones fueron realizadas en una entrevista publicada por el sitio Letra P.
El exdiputado nacional Marcelo Casaretto se convirtió en uno de los primeros dirigentes del peronismo entrerriano en manifestar abiertamente sus aspiraciones para las elecciones provinciales de 2027. En una entrevista publicada por el portal especializado Letra P, el dirigente confirmó que está dispuesto a ser candidato a gobernador.
“Estoy dispuesto a ser candidato a gobernador”, afirmó Casaretto, en un contexto donde el justicialismo provincial atraviesa un proceso de reorganización tras la derrota electoral de 2023 y sin una conducción definida.
Según el dirigente, el peronismo deberá discutir su rumbo político y el perfil que presentará ante la sociedad en el próximo turno electoral. En ese sentido, sostuvo que el espacio necesita reconstruir una representación clara frente al actual escenario provincial y nacional.
Estrategia de posicionamiento y presencia pública
Aunque actualmente no ocupa ningún cargo, Casaretto busca mantenerse en el centro del debate político mediante una fuerte actividad en redes sociales, desde donde difunde críticas a las políticas del gobierno provincial y nacional.
En la entrevista con Letra P, el exlegislador explicó que su situación le permite adoptar un tono más confrontativo que otros dirigentes del espacio. “Yo tengo la libertad de decir lo que quiera; otros tienen la tarea de gobernar y hay que apoyarlos”, señaló, en referencia a intendentes y legisladores del peronismo.
El dirigente también sostuvo que busca representar el malestar social que recibe a través de mensajes vinculados a reclamos por el estado de rutas, problemas salariales y demandas de distintos sectores de la provincia.
Un discurso opositor con la mirada puesta en 2027
En sus declaraciones, Casaretto planteó que el electorado opositor demanda una postura más firme frente a las actuales gestiones. “El que vota oposición no quiere pacifismo”, expresó, al justificar el tono crítico que viene sosteniendo en sus intervenciones públicas.
El exdiputado también cuestionó la gestión del gobernador Rogelio Frigerio y las políticas del presidente Javier Milei, a quienes responsabilizó por el ajuste y la paralización de obras en la provincia.
Mientras el peronismo entrerriano aún debate su reorganización interna, la definición de Casaretto marca uno de los primeros movimientos explícitos dentro del espacio con vistas a la carrera por la Casa Gris, instalando su nombre de manera anticipada en el escenario electoral de 2027.