El ministro de Seguridad y Justicia de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, se refirió este jueves a la detención del comisario Daniel Rosatelli, en el marco de una investigación federal por narcotráfico que se inició a partir del secuestro de aproximadamente 1.300 kilos de marihuana.
La investigación comenzó con un procedimiento realizado en febrero y posteriormente se profundizó sobre los vehículos que habrían sido utilizados en la logística para el traslado del cargamento. Según explicó Roncaglia, una de las líneas investigativas llevó hasta una camioneta y, a partir de allí, se estableció una eventual vinculación de Rosatelli con la adquisición del vehículo.
“Se apuntó a la camioneta y, en ese marco, se llegó a la eventual participación de este funcionario policial en la adquisición del vehículo”, explicó el ministro.
Causa paralela
La información fue comunicada al Juzgado Federal, que dispuso la intervención de la Policía Federal para avanzar con las medidas. Roncaglia explicó que, en una causa paralela, se determinó que la camioneta tenía colocada una chapa patente correspondiente a otro vehículo, que también fue secuestrado y sometido a peritajes.
El funcionario indicó además que las cámaras de videovigilancia permitieron observar a la camioneta circulando previamente por Paraná, antes de su presunta utilización en la operación de narcotráfico.
A partir de los elementos reunidos, el Juzgado Federal ordenó cuatro allanamientos: en el domicilio de Rosatelli, donde fue detenido; en la oficina que ocupaba en la Jefatura Departamental de Policía; en su estudio jurídico, con presencia del Colegio de Abogados; y en el domicilio de un familiar en Chajarí.
La posibilidad de más policías involucrados
Roncaglia remarcó que, por el momento, Rosatelli es el único funcionario policial detenido, aunque no descartó que la investigación pueda determinar la participación de otras personas. “Hasta ahora Rosatelli es el único funcionario policial”, afirmó.
Al referirse al alcance de la investigación, sostuvo que se trata de “un hecho puntual donde eventualmente participó uno o más funcionarios policiales en una operación de macro tráfico”.
El ministro también consideró que la decisión judicial de detener al comisario demuestra que existen elementos concretos incorporados al expediente. “Por experiencia sé que cuando un juez federal dispone la detención de una persona —o de varias, como en este caso— y ordena la indagatoria, hay pruebas suficientes”, sostuvo.
En ese sentido, afirmó que desde el Gobierno provincial se pretende que la causa avance “hasta las últimas consecuencias”, independientemente de quiénes puedan quedar involucrados. “Hay que llevar tranquilidad a la ciudadanía: nadie está por sobre la ley y todos nos tenemos que someter”, manifestó.
Roncaglia defendió la investigación policial
El ministro destacó además el trabajo realizado por la Policía de Entre Ríos en la etapa inicial de la investigación y calificó los informes elevados al Juzgado Federal como “muy concretos, puntuales y de mucha seriedad”. “No puedo entrar en detalle, pero fue una investigación muy seria y profesional”, sostuvo.
Roncaglia también pidió a la sociedad mantener la confianza en la fuerza y aseguró que no existirá protección institucional para aquellos efectivos que eventualmente incurran en delitos.
“Este es un mensaje de que nadie va a actuar por fuera de la ley, tenga la jerarquía que tenga, tenga el poder que tenga, la pertenencia a un partido político, no nos importa”, afirmó.
El ministro sostuvo que la detención de un integrante de la fuerza puede ser entendida como una señal de que la propia institución actúa cuando detecta conductas incompatibles con la función policial.
“La misma fuerza saca a las personas que no cumplen con la ley”, afirmó, y diferenció la situación de anteriores gestiones: “No como en algún momento en que se miraba para otro lado, se lo cambiaba de destino o se escondía la basura debajo de la alfombra. En nuestra gestión no se hace eso”.
FUENTE: Análisis Digital