Este 26 de febrero se cumplen 133 años del nacimiento de Roberto Tavella, quien vino al mundo en Concordia en 1893 y con el tiempo se transformaría en una de las figuras más relevantes de la Iglesia Católica argentina del siglo XX.
Hijo de Jerónimo Tavella y de Rosa Malvasio de Tavella, su infancia estuvo marcada por la temprana muerte de su padre. Tras ese duro momento, la familia se trasladó a Buenos Aires, donde comenzó a delinearse su vocación religiosa.
En la capital ingresó al Colegio de Don Bosco y luego al aspirantado de Bernal. En enero de 1913 fue admitido en la Congregación Salesiana, donde ratificó sus votos religiosos por tres años más, consolidando su camino dentro de la orden.
Vocación salesiana y compromiso con la educación
En 1918 fue ordenado sacerdote salesiano, iniciando un ministerio que combinó la tarea pastoral con una profunda dedicación a la educación y la formación integral.
En 1933 fundó el Sindicato de Maestros Católicos y puso en marcha la publicación de la “Biblioteca de Doctrina Católica”. También promovió excursiones y campamentos a los Lagos del Sur, iniciativas que integraban espiritualidad, naturaleza y formación juvenil.
Un año más tarde, en 1934, fue preconizado Primer Arzobispo de Salta, y en 1935 recibió la consagración episcopal en Buenos Aires. Su lema, “supra montem posita” (“puesta sobre la montaña”), aludía tanto al monte Calvario como a los cerros salteños.
Humanista y protagonista del Concilio
Monseñor Tavella fue un pastor con fuerte impronta cultural. Arte, literatura, historia, filosofía y lógica formaron parte de sus intereses permanentes, que con el paso de los años se tradujeron en realizaciones concretas.
En 1963 viajó a Roma para realizar gestiones preparatorias vinculadas a la creación de la Universidad Católica de Salta y participó en varias sesiones del Concilio Vaticano II, uno de los procesos de renovación más trascendentes de la Iglesia contemporánea.
Falleció en Salta el 21 de mayo de 1963, dejando una huella profunda tanto en esa provincia como en su ciudad natal.
Su nombre en la trama urbana y educativa de Concordia
En Concordia, su legado permanece vigente no solo en la memoria histórica sino también en la vida cotidiana. Durante décadas, la actual calle Monseñor Tavella fue conocida como avenida Tavella, una de las principales arterias de la ciudad. Sin embargo, hoy ya no tiene formalmente el carácter de avenida: se trata de una calle ancha, de un solo sentido de circulación de sur a norte.
Su primer tramo se extiende hasta Boulevard Ayuí, donde concluye esa sección principal. No obstante, la traza continúa más al norte, internándose en el barrio Villa Zorraquín.
Además, el nombre de Monseñor Roberto Tavella también fue elegido para bautizar al Bachillerato Humanista Moderno D-54 Monseñor Roberto Tavella, institución educativa secundaria de la capital del citrus, que desde hace décadas forma a generaciones de estudiantes concordienses.