Monumento esférico de la Autovía 18. Exactamente a la vera del cruce entre la Ruta Nacional 18 y la Ruta Provincial 6 se encuentra una llamativa estructura que, por su forma, difícilmente pasa inadvertida.
La figura representa la mitad de una esfera, dividida en cuatro partes iguales y está ubicada dentro de la jurisdicción de la Comuna de Paso de la Laguna, en el cuadrante norte de la intersección de las rutas mencionadas, quizás el cruce rutero más importantes del centro de Entre Ríos.
De acuerdo a lo que señalaron lugareños a Diario Río Uruguay, la obra es conocida en la zona como “La Semilla de la Vida” y su historia y significado suelen despertar preguntas, conjeturas y todo tipo de elucubraciones entre los locales y también entre quienes pasan por el lugar, ya que no habría precisiones sobre una fecha precisa de su construcción, ni tampoco quien fue responsable de la misma.
Una figura que despierta preguntas
Para buena parte de quienes transitan habitualmente por la Ruta 18, la estructura sigue siendo una imagen conocida, pero de origen poco claro.
Su ubicación también contribuye a la curiosidad. El cruce de las rutas 18 y 6 constituye un punto de paso para quienes recorren el centro de la provincia tanto de Este a Oeste, como de norte a sur y los respectivos viceversas de ambos sentidos.
Con el paso del tiempo, “La Semilla de la Vida” quedó incorporada al paisaje del lugar y hasta hay quienes se han tomado el trabajo de limpiarla y pintarla. Para algunos viajeros se transformó simplemente en una referencia visual del camino; para otros, en una estructura cuya presencia genera la pregunta inevitable: ¿qué representa y por qué fue instalada allí?
Parte del paisaje rutero entrerriano
La particular construcción no se encuentra en una zona urbana ni rodeada de edificios que expliquen su presencia. Por el contrario, aparece en medio del paisaje rural, a pocos metros del control caminero de la Policía de Entre Ríos y de un molino acopiador de granos.
Esa combinación entre su llamativa forma geométrica, su nombre y el lugar elegido para emplazarla explica buena parte de la curiosidad que genera. “Siempre aparece alguien que nos pregunta que es y que significa”, reconoció un policía caminero a un cronista de Diario Río Uruguay.
Así, “La Semilla de la Vida” se convirtió en uno de esos elementos singulares que forman parte del paisaje rutero de Entre Ríos, pero cuya historia no resulta evidente a simple vista. Una figura que lleva años acompañando a quienes recorren la Ruta 18 y que todavía despierta interrogantes entre los viajeros.