Cianobacterias. Con el objetivo de garantizar la seguridad de los bañistas y preservar la salud pública, la subsecretaría de Ambiente lleva adelante un plan de vigilancia y monitoreo de la calidad del agua en las playas habilitadas y en aquellas con alta concurrencia de personas para actividades recreativas, complementando las acciones de la CARU.
Según indicaron, el Departamento Técnico Ambiental planifica y ejecuta el Plan de Vigilancia y Monitoreo de calidad del agua desde inicios de este año, con el objetivo de obtener datos sobre la salubridad de las playas y cumplimentar la Resolución Provincial SMA 84/07.
El programa incluye un seguimiento semanal con toma de muestras para evaluar distintos parámetros microbiológicos de agentes patógenos y observación visual para las floraciones algales.
Medidas y recomendaciones
En paralelo, la subsecretaría de Ambiente llevara adelante instancias de capacitación destinadas a guardavidas y personal de salud, con el fin de fortalecer la prevención y el autocuidado ante la posible presencia de cianobacterias asociadas a floraciones algales.
Asimismo, se dispuso cartelería preventiva en las playas, basada en un sistema de semáforo, ubicada en las garitas de guardavidas y acompañada por banderas de salubridad, que indica el estado del agua y las acciones recomendadas:
• Verde – Nivel de vigilancia: el agua se encuentra en condiciones aptas para el uso recreativo, sin presencia de floraciones.
• Amarillo – Nivel de alerta 1: existe riesgo. El agua presenta una apariencia verdosa dispersa. Se recomienda enjuagarse con agua limpia luego del baño.
• Rojo – Nivel de alerta 2: se observa una acumulación pastosa verde oscura o amarronada en el agua y la orilla. Se recomienda no ingresar al agua, ya que pueden liberarse toxinas perjudiciales para la salud.