El pasado martes 9 de junio, en Santa Fe, la chajariense Virginia Borget se sometió a un trasplante de riñón y el donante fue Esteban, su hermano. Días después de la intervención quirúrgica, ambos contaron detalles sobre el camino que debieron recorrer hasta el día de la intervención.
Virginia recordó que hace tres años le detectaron problemas renales crónicos por lo que debió comenzar con diálisis. “La situación era muy difícil, yo retenía mucho líquido y esto me llevaba a diálisis, a internaciones, a estar en terapia, se iba a complicando cada día más”, recordó la joven.
Necesidad de un trasplante
Tras vivir en esas condiciones por mucho tiempo, surgió la necesidad de un trasplante. La preparación llevó alrededor de un año, en el que ambos hermanos debieron someterse a distintos estudios de rutina y compatibilidad.
Cuando el estudio de compatibilidad arrojó resultados altamente positivos, Esteban debió cambiar su alimentación, sumar actividad física y bajar alrededor de 10 kilos. Con los objetivos logrados, se programó el trasplante.
“No fue una decisión difícil, cuando tuve la posibilidad no lo dude y dije que sí”, recordó Esteban.
El regreso a casa
Virginia tiene 34 años y su hermano, 33. Tras el trasplante, se encuentran recuperándose en Chajarí. Ahora resta cumplir con controles médicos y cuidados específicos, bajo el seguimiento de un equipo de profesionales.
Para finalizar, Esteban subrayó que “donar órganos salva vida y proyectos de vida, es importantísimo que se hable de esto”.
Fuente: Radio Chajarí.