La bandera entrerriana nació en 1815, cuando Artigas, líder de la Liga de los Pueblos Libres, decidió incorporar una banda roja diagonal a la bandera celeste y blanca creada por Manuel Belgrano.
Aquella modificación no fue un detalle estético: representaba los ideales federales, la autonomía de las provincias y la resistencia frente a las posturas centralistas que predominaban en Buenos Aires.
Un emblema surgido de la Liga de los Pueblos Libres
La enseña fue adoptada por los pueblos que integraban la Liga Federal, entre ellos Entre Ríos, y rápidamente se transformó en un símbolo político y cultural de la región. La franja roja expresaba la unión de las provincias bajo los principios de libertad, igualdad y autodeterminación.
Con el paso de los años, la bandera trascendió el contexto de las luchas independentistas y se convirtió en una de las principales insignias de la identidad entrerriana. Actualmente es utilizada en edificios públicos, instituciones educativas y actos oficiales en toda la provincia.
La conmemoración de una identidad provincial
La celebración del Día de la Bandera de Entre Ríos busca mantener viva la memoria histórica de aquellos acontecimientos que dieron origen al federalismo en la región. Por ello, durante esta jornada se realizan actos, promesas de lealtad a la bandera provincial y actividades educativas destinadas a difundir su historia.
La fecha también invita a reflexionar sobre el papel que tuvo Entre Ríos en la construcción política del país y sobre la vigencia de los valores que inspiraron la creación de este símbolo.
Más de dos siglos después de su nacimiento, la Bandera de Entre Ríos continúa representando el legado artiguista y el sentimiento de pertenencia de generaciones de entrerrianos que encuentran en sus colores una parte fundamental de su identidad.