Según se pudo saber, durante la reunión, los docentes universitarios le plantearon a Gustavo Bordet “la profunda preocupación por la pérdida del poder adquisitivo, el atraso salarial acumulado y las dificultades crecientes para sostener la actividad académica en condiciones adecuadas. También advirtieron sobre el riesgo concreto de un éxodo de profesionales ante la falta de recomposición salarial”.
En ese marco, el diputado nacional expresó que “la caída del salario docente es muy preocupante y pone en riesgo la continuidad de muchos profesionales en la universidad pública”.
El diagnóstico
Coincide con los datos del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que evidencian una fuerte caída de los recursos; “las universidades han perdido cerca de la mitad de su financiamiento en términos reales en los últimos años, mientras que los salarios docentes registran una pérdida aproximada de un tercio de su poder adquisitivo”, señaló.
Además, “los gastos de funcionamiento hoy cuentan con apenas una fracción de los recursos reales que tenían previamente, lo que obliga a las instituciones a sostener sus actividades en condiciones cada vez más limitadas”, sostuvo.
Consecuencias
El legislador advirtió sobre las consecuencias de este proceso; “el éxodo de docentes es una amenaza real que puede debilitar seriamente el sistema universitario”. Y remarcó que “si no se aplica la reforma de la ley de financiamiento universitario, no solo está en juego el nivel académico, sino también la investigación y la extensión, que son claves para el desarrollo de nuestras fuerzas productivas”.
Bordet subrayó el impacto estructural de la situación y afirmó que “cuando se deteriora la universidad pública, también se resiente el desarrollo, aumenta el desempleo y se profundiza la pobreza”.
Frente a este escenario, ratificó su compromiso de “avanzar con todas las herramientas, tanto en lo personal como junto a nuestro bloque en el Congreso, para lograr la aplicación de la reforma de la ley de financiamiento universitario y defender a nuestros docentes”.
Finalmente, reafirmó lo que consideró una definición central y es que “la educación pública siempre será una inversión estratégica para el futuro de la Argentina”.