Política

Salinas cuestionó un proyecto de sus pares del PJ y reclamó incorporar a trabajadores del citrus

La diputada provincial cuestionó que la iniciativa presentada por Enrique Cresto y Juan José Bahillo solo contemple asistencia a productores y empresas, pero no incluya medidas específicas para los trabajadores.

7 de Agosto de 2026

La diputada provincial Liliana Salinas salió al cruce del proyecto de ley presentado por los diputados Enrique Cresto y Juan José Bahillo para crear un programa y un fondo de apoyo a la citricultura entrerriana, y puso el foco en la situación laboral de quienes participan de la actividad.

 

En declaraciones a Diario Río Uruguay, Salinas señaló que "este proyecto demuestra cuáles son sus prioridades. Destina recursos públicos para asistir a la producción, financiar a las empresas y mejorar la competitividad del sector, pero se olvida de quienes sostienen la citricultura con su trabajo".

 

La legisladora sostuvo que "es un proyecto pensado para la rentabilidad de la cadena productiva, no para los trabajadores. No hay una sola medida que promueva el empleo registrado, que combata la informalidad laboral, que mejore las condiciones de trabajo o que proteja a miles de hombres y mujeres que todos los años levantan la cosecha en condiciones muchas veces precarias".

 

La situación laboral en la actividad

 

Salinas señaló que "la realidad del sector es mucho más grave de lo que este proyecto reconoce. Hoy gran parte de la cosecha se realiza en condiciones de informalidad. Son miles los trabajadores citrícolas de Concordia que cada temporada se trasladan a otras localidades, como Chajarí, Federación y distintos puntos de Corrientes, sin acceso a derechos laborales básicos".

 

En ese sentido, la diputada explicó que "muchos trabajan totalmente en negro, sin obra social, sin aportes jubilatorios y sin ninguna garantía de protección social. Esa situación no aparece reflejada en el proyecto y, por lo tanto, tampoco existen medidas concretas para revertirla".

 

El proyecto presentado por Cresto y Bahillo contempla la creación de una Mesa Provincial Citrícola como espacio de articulación entre el Estado y distintos actores de la cadena productiva. También propone un Observatorio Provincial de la Cadena Citrícola, con participación del Gobierno provincial, productores, empacadores, exportadores, universidades, INTA, SENASA y entidades representativas.

 

El reclamo por representación

 

Sobre la composición de esos organismos, Salinas cuestionó que "lo más preocupante es que se crea una Mesa Provincial Citrícola donde están representados los productores, exportadores, empacadores y organismos técnicos, pero se deja afuera a los trabajadores. No está el Sindicato de la Fruta. Parece que para discutir el futuro de la citricultura todos tienen voz, menos quienes ponen el cuerpo todos los días en las quintas y en los galpones de empaque".

 

La diputada agregó que "además, ni siquiera se contempla la representación de los trabajadores en el observatorio que se pretende crear. Se diseña una estructura para analizar, planificar y proyectar el sector citrícola sin la participación de quienes conocen desde adentro la realidad laboral de la actividad".

 

Asimismo, Salinas sostuvo que "un observatorio que excluye a los trabajadores nace incompleto y corre el riesgo de convertirse en una herramienta que mire únicamente la rentabilidad del negocio y no las condiciones humanas en las que se produce".

 

Trabajo registrado y derechos laborales

 

La iniciativa impulsada por Cresto y Bahillo propone, entre otras medidas, la creación del Fondo Provincial de Desarrollo Citrícola (FODECIT), destinado a financiar créditos para productores, cosecha, acarreo y capital de trabajo, además de tareas de fertilización, poda, manejo sanitario, renovación de quintas, sistemas de riego y modernización de empaques e industrias.

 

Frente a ese esquema, Salinas señaló que "nosotros creemos que no alcanza con salvar la producción si se sigue ignorando a quienes producen. Cada peso que el Estado destine para fortalecer esta actividad debería estar acompañado de un compromiso claro con el trabajo registrado, el respeto de los derechos laborales y la participación de los trabajadores en las decisiones del sector".

 

Finalmente, la diputada provincial remarcó que "la citricultura no se sostiene solamente con créditos y subsidios. Se sostiene, principalmente, con el esfuerzo de miles de trabajadores". De esta manera, planteó la necesidad de incorporar la dimensión laboral dentro de las políticas destinadas a atender la situación que atraviesa la actividad citrícola entrerriana.