De acuerdo con lo que pudo confirmar Diario Río Uruguay, ninguno de los seis ciudadanos brasileños detenidos durante el operativo sobre la Ruta Nacional 14 registra un ingreso a la Argentina por un paso habilitado. La misma situación se verifica respecto de los tres vehículos detenidos en el procedimiento.
El dato surge de la consulta realizada sobre los registros de ingreso y egreso del país y constituye uno de los elementos que ahora forman parte de la investigación que lleva adelante la Justicia Federal de Concordia.
Según pudo establecer este medio, tampoco los automóviles utilizados en el traslado de la droga aparecen asociados a un ingreso registrado por los controles de Aduana o Migraciones. De esta manera, una de las hipótesis que se analiza es que el grupo y los vehículos hayan ingresado al territorio argentino por algún paso no habilitado de la frontera con Brasil.
La frontera seca bajo la lupa
La denominada frontera seca entre Argentina y Brasil se encuentra principalmente en el extremo norte de la provincia de Misiones. El sector más conocido está ubicado en torno a Bernardo de Irigoyen, localidad argentina que limita directamente con Dionísio Cerqueira, en el estado brasileño de Santa Catarina, y que forma parte de una zona fronteriza donde también se encuentra Barracão, en el estado de Paraná.
Documentos oficiales del Ministerio de Seguridad describen a Bernardo de Irigoyen como una zona de frontera seca de aproximadamente 25 kilómetros, caracterizada por la proximidad entre las localidades argentinas y brasileñas, caminos alternativos y sectores de monte que dificultan un control absoluto. El propio Estado nacional ha identificado allí la existencia de pasos no habilitados.
El paso internacional Bernardo de Irigoyen-Dionisio Cerqueira es, precisamente, un punto habilitado para el tránsito entre ambos países y funciona las 24 horas. Sin embargo, la frontera no se limita a ese corredor oficial: el límite terrestre atraviesa una zona donde las localidades se encuentran prácticamente unidas y existen sectores sin una barrera física continua.
Desde Misiones hacia Entre Ríos
La hipótesis que ahora se investiga es que el grupo podría haber ingresado desde Brasil por alguno de esos sectores de frontera no habilitados y posteriormente haber tomado las rutas nacionales que conectan Misiones y Corrientes con Entre Ríos.
El recorrido resulta compatible con la secuencia detectada durante el operativo: uno de los vehículos fue interceptado en Paso Cerrito, en el departamento Federación, mientras que otro fue localizado abandonado en el acceso a Federación y el tercero continuó hacia el sur hasta ser interceptado en el departamento Uruguay.
En este contexto, la investigación de la Justicia Federal, llevada adelante por la Jueza Analía Ramponi y el Secretario Penal Alan Bergdolt, deberá determinar no solamente quiénes eran los responsables del traslado, sino también dónde y de qué manera ingresó el cargamento de droga al territorio argentino.
Un cargamento con destino al sur
Por las características del cargamento secuestrado y su volumen, los investigadores sospechan que la droga no habría tenido como destino Entre Ríos. La hipótesis que se maneja es que el cargamento tenía como destino final la provincia de Buenos Aires o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En total, entre los dos vehículos en los que fue localizada la droga se contabilizaron aproximadamente 38,5 kilos de metanfetamina, distribuidos en 70 paquetes, además de unas 9.700 pastillas de éxtasis, de acuerdo con las primeras estimaciones realizadas durante el procedimiento.
La investigación deberá establecer ahora el origen concreto de la sustancia, la ruta utilizada para introducirla al país y el destino que tenía el cargamento. Para ello serán determinantes las pericias sobre los vehículos, los teléfonos y demás elementos secuestrados, además de la información migratoria y aduanera incorporada a la causa.