Directivos y familias de la Escuela Agrotécnica Nº 24 de Estancia Grande, al sur de Concordia, mantuvieron una reunión que se extendió por más de dos horas. Allí se abordó la denuncia sobre la presunta edición con inteligencia artificial de imágenes de alumnas de tercer año.
Tras ese cónclave, la rectora del establecimiento, Norali Paleico, explicó a Diario Río Uruguay que durante el encuentro se acordó reforzar los canales de comunicación entre la escuela y las familias, además de evaluar la organización de talleres para padres y estudiantes.
La directiva remarcó que la institución no cuenta con pruebas que permitan confirmar la existencia o difusión de las imágenes denunciadas y que corresponde a la Justicia investigar lo ocurrido.
Cómo comenzó la situación
Paleico relató que la situación llegó a conocimiento de la escuela el viernes, cuando un estudiante le contó a un preceptor que un compañero, presuntamente, tendría en su celular fotografías de otras alumnas y adulteradas con inteligencia artificial.
Ante ese relato, el preceptor dio aviso al equipo de conducción. Pero mientras la institución comenzaba a intervenir, la situación llegó a las familias y empezó a circular en redes sociales.
Según explicó, ese mismo viernes se realizó una primera reunión con padres y se labró un acta. “Nosotros como institución tenemos pasos a seguir y no podemos solamente escuchar lo que dice uno de los alumnos”. Si no que “hacemos un acta, se cita a los padres, se cita a los tutores, etc”, expresó.
Lo que hasta el momento se corroboró
La directiva sostuvo que, a la fecha, desde la escuela no se pudo comprobar la existencia ni la circulación de las imágenes. En lo personal, “estuve hablando con los chicos del centro de estudiantes, que tienen a lo mejor más acceso a redes que nosotros, y nadie vio nada”, afirmó Paleico.
Es por eso que, al menos los docente y directivos “no tenemos hoy algo fehaciente. Pero tampoco somos la Justicia”, aclaró, remarcando que ese era atributo de quienes habían ordenado allanamientos y otras medidas. “En nuestro caso, Estamos para educar, para enseñar, para hacer charlas”, agregó la rectora, al referirse a los límites de la intervención institucional.
Paleico señaló que algunas familias habrían presentado denuncias y que se adoptaron medidas sobre los teléfonos de los alumnos mencionados. “Los cuales pueden ser totalmente inocentes, como pueden ser culpables. Eso lo tiene que establecer la Justicia”, remarcó.
Los estudiantes involucrados en la situación denunciada concurren a tercer año y tienen alrededor de 14 y 15 años, precisó la docente.
El trabajo de la escuela
La rectora explicó que el viernes se comunicó lo sucedido a la supervisión y se presentó la documentación prevista para la intervención ante situaciones complejas. Además, el equipo directivo se reunió con las familias de los alumnos mencionados.
“Es importante, es grave, pero nosotros, como escuela, no podemos juzgar, denunciar o echar”, manifestó. En ese sentido, sostuvo que la institución debe seguir los procedimientos que le corresponden y preservar la privacidad de los estudiantes.
También señaló que se venía trabajando con ese curso sobre convivencia, cuidado personal, uso de redes sociales y ciberacoso. “La tutora está trabajando mucho todo lo que es el cuidado del cuerpo, el cuidado personal, las imágenes del otro y el trato”, detalló.
Acuerdos con los padres
Sobre la reunión de este lunes, Paleico explicó que uno de los acuerdos fue sostener vías directas de comunicación cuando surja un problema que afecte a los estudiantes. Es por eso que se subrayó a los padres que, “si hay una problemática puntual, que el estudiante se dirija a la tutora, al preceptor, a quien le tiene confianza. Y si habla con la mamá, que la mamá venga a la escuela”, resumió.
Durante el encuentro, una de las madres propuso organizar talleres para padres e hijos y buscar acompañamiento psicológico grupal. “Muchos papás a lo mejor no tienen los recursos para acceder a un psicólogo, así que se va a trabajar en eso”, indicó la rectora.
Por último, adelantó que el acta de la reunión será enviada a la supervisora para transmitirle la postura de las familias y solicitar apoyo. “Vamos a ver cómo nos ayudan desde el Consejo General de Educación, qué herramientas nos dan”, concluyó.
Por otro lado, dos madres que participaron del encuentro remarcaron a Diario Río Uruguay que había generado malestar que la Supervisora de Educación Secundaria no concurriera a la reunión, según argumentaron, “por problemas de movilidad”.