El conflicto en la Comisión Administradora para el Fondo Especial de Salto Grande (Cafesg) continúa luego de los cinco despidos registrados la semana pasada. Tras una serie de reuniones con autoridades del organismo, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó que las asambleas seguirán durante la próxima semana mientras insiste con el pedido de reincorporación del personal cesante.
En diálogo con Diario Río Uruguay, el delegado de ATE en Cafesg, Alexis Lambert, señaló que "en el último tramo fueron cinco personas de lo que nosotros consideramos trabajadores de la Cafesg, que tenemos muchos años en el organismo y que cumplimos funciones específicas". Además, explicó que también hubo una sexta desvinculación correspondiente a un programa específico que no fue renovado.
El entrevistado sostuvo que "las demás cinco personas, que son tres de Concordia y dos de Chajarí, sí trabajaban de manera permanente en la institución", y remarcó que "todos tenían más de doce años de antigüedad en el establecimiento. Algunos un poco más, algunos quince, otros catorce, pero todos más de doce años".
Las reuniones con las autoridades
Lambert indicó que, tras los despidos, los representantes gremiales mantuvieron reuniones primero con los vocales del organismo y posteriormente con el presidente de Cafesg para plantear el reclamo.
El delegado señaló que "los vocales nos expresaron que ellos esta decisión no la tomaron, que la tomó el presidente", motivo por el cual solicitaron un encuentro con la máxima autoridad del organismo.
Respecto a esa reunión, el entrevistado afirmó que "lo que nos dijo era que había estado reunido con funcionarios del Gobierno provincial y que ellos le habían dicho que para poder seguir las demás personas trabajando en la institución tenía que achicarse el número de estos contratos en esta proporción". Además, cuestionó esa modalidad al señalar que "es un número que viene así tal cual, como si fuéramos animales, reducir 30, y tener que llegar a ese número".
Preocupación por nuevas desvinculaciones
Desde ATE manifestaron que existe incertidumbre entre los trabajadores por la posibilidad de que continúe el proceso de reducción de personal dentro del organismo.
Lambert explicó que "cuando nosotros tuvimos el primer episodio nos dijeron que era el 20 por ciento, después el 25 por ciento y ahora estamos en el 30 por ciento". En ese sentido, aseguró que "desde el pico de personal, que llegamos a ser 218 personas, ya vamos reduciendo más del 40 por ciento".
El entrevistado consideró que "si es la intención de ellos achicar, ¿por qué no lo hacen desde el lado de las jubilaciones?", al sostener que una parte importante del personal se encuentra próxima a cumplir los requisitos para retirarse. "Sería un proceso más progresivo y no tan doloroso", agregó.
"Hay una tensión casi permanente"
Al describir el clima laboral que atraviesa el organismo, Lambert aseguró que la situación cambió significativamente en los últimos años.
El delegado señaló que "lo que se viene viviendo hace un par de años a esta parte es una locura. El esquema de trabajo acá tiene una tensión casi permanente, es tremendo, realmente desgastante". Además, sostuvo que "uno lo ve en las personas que trabajamos acá, los compañeros y compañeras que día a día tienen que venir todos asustados".
En ese marco, agregó que "tenemos gente infiltrada por dolencias físicas que está trabajando por miedo a presentar un parte médico para no poner en riesgo su trabajo", describiendo el nivel de preocupación existente entre el personal.
Las medidas continuarán la próxima semana
Respecto a las acciones gremiales, Lambert confirmó que las asambleas continuarán mientras esperan una respuesta formal de las autoridades provinciales.
El entrevistado explicó que "presentamos una nota formal donde se deja aviso de que estamos en estado de alerta y asamblea permanente hasta que nos contesten el pedido de reincorporación de estas cinco personas y nos aseguren, a través de algún instrumento firmado, que vamos a tener continuidad hasta diciembre de 2027".
Por último, Lambert sostuvo que "nosotros somos trabajadores, día a día venimos a trabajar. Acá no hay ñoquis", y remarcó que "los sueldos rozan la línea de pobreza para una familia tipo. Son compañeros y compañeras que hace más de quince años vienen a cumplir funciones todos los días, por eso no podemos justificar esta acción de ninguna forma".