Según relataron a Diario Río Uruguay, la persona señalada suele exhibir conductas inapropiadas en la vía pública, como desvestirse o realizar sus necesidades en plena calle, generando situaciones incómodas para quienes transitan por la zona.
La situación se torna aún más sensible debido a la cercanía de la escuela San José Adoratrices, cuyo gimnasio tiene salida hacia esa esquina, lo que incrementa la preocupación entre vecinos y la comunidad educativa.
También, en esa intersección funcionan al menos dos locales gastronómicos, por lo que, en distintos momentos del día, clientes y trabajadores deben convivir con escenas que resultan perturbadoras y afectan el normal desarrollo de la actividad, al punto que esta persona ha llegado a hacer sus necesidades contra la vidriera de estos locales, con clientes en sus interiores.
Reclamos sin respuestas concretas
Un vecino indicó a ese medio que ya realizó presentaciones ante diversas áreas como Seguridad Urbana municipal, a la línea de atención en salud mental y la Policía de Entre Ríos. Pero aseguró que hasta el momento no encontró quien puede accionar antes esta situación.
En ese sentido, remarcó que el planteo no apunta a medidas punitivas contra el hombre, sino a la necesidad de una acción coordinada por parte de los organismos competentes, que permita tanto asistir adecuadamente a la persona como resguardar a quienes circulan por el lugar.
Asimismo, señaló que el hombre suele pedir dinero en la zona y que, en ocasiones, ha reaccionado de manera agresiva ante respuestas negativas.