El Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines de Adopción de Entre Ríos (RUAER) advirtió sobre una marcada disminución en la cantidad de personas y familias que se inscriben como postulantes para adoptar en la provincia. La situación será uno de los temas abordados este viernes en una jornada abierta sobre adopción, discapacidad y cuidados.
La actividad se realizará desde las 14 en la sede de la Asociación de la Magistratura de Concordia, ubicada en San Juan 452, y será organizada en conjunto por el RUAER y un proyecto de extensión de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) vinculado con discapacidad.
En diálogo con Diario Río Uruguay, Gabriela Leiva, integrante de los equipos del RUAER, explicó que actualmente hay más de un centenar de niños entrerrianos que esperan una familia. “El número de chicos es mayor de 100, y la estadística de baja, y diría que bajamos casi un 60% en la provincia, a nivel nacional un poquito más”, señaló.
La situación de los postulantes
Leiva sostuvo que la disminución de aspirantes debe analizarse teniendo en cuenta distintos factores. Según sus palabras, actualmente “estamos distintos como sociedad”, debido a que “está alta la intolerancia, está muy instalado esto de que es un trámite re largo, cuando en realidad es muy corto”.
En ese sentido, remarcó que el proceso de adopción implica una preparación y una disposición particular por parte de los adultos. “Lo que lleva tiempo es revisarse y ponerse uno en la situación de, ¿qué necesito para cuidar y ofrecerle una familia a un niño que ya tuvo familia y viene con esa gran herida?”, explicó.
La integrante del RUAER agregó que el centro del proceso debe estar puesto en las necesidades de los niños, sin descuidar los intereses y deseos personales, pero enfocándose en “la reparación de una niñez lastimada”.
El impacto de las condiciones económicas
La entrevistada también vinculó la reducción de postulantes con las dificultades económicas y sociales que atraviesan muchas familias. “No es menor la cuestión económica que, por lo tanto, trae la cuestión social”, indicó.
Leiva explicó que las condiciones laborales también pueden incidir en la posibilidad de asumir un proceso de vinculación adoptiva. “Nosotros teníamos postulantes que se inscribían hasta a grupos de hermanos de tres, y hoy apenas uno, y con dificultades de salud no podríamos”, detalló.
En esa línea, planteó las dificultades que pueden aparecer cuando los adultos deben ampliar sus jornadas laborales para sostener sus hogares. “Alguien que tenga tres trabajos de ocho de la mañana a ocho de la noche, está difícil poder construir un vínculo, darle lugar a la construcción de un vínculo como es el adoptivo”, manifestó.
Adopción, discapacidad y cuidados
La jornada de este viernes buscará abordar la adopción y la discapacidad a partir de un eje común relacionado con los cuidados y los vínculos sociofamiliares. La propuesta apunta a generar un espacio de conversación abierto a la comunidad.
Leiva explicó también se pretende abordar la discapacidad desde una perspectiva de integración y de posibilidades, en un marco en el que “estamos muy dolientes como sociedad, hablando de suicidio y de maltrato, entre otras cosas”, por lo que “estamos contentos de poder hablar de adopción, integración y cuidados sociofamiliares” en esta oportunidad.
Sobre la situación de los niños que esperan una familia, agregó que “la discapacidad es eso también, no es solo el papá y mamá que cuida, la familia que cuida, sino como sociedad, cómo cuidamos nuestras discapacidades, y es una forma también de hablar de vida, de apostar a la vida”.
El certificado de discapacidad
Otro de los puntos que serán abordados durante el encuentro será la situación de los niños que cuentan con Certificado Único de Discapacidad (CUD) o presentan dificultades de salud asociadas a sus historias personales.
Leiva aclaró que contar con un CUD no implica necesariamente que exista un diagnóstico definitivo sobre las posibilidades de desarrollo de un niño. “Esto no quiere decir que porque tengan un CUD sea un diagnóstico acabado, justamente de eso queremos conversar, sobre las posibilidades”, precisó.
Además, explicó la función que cumple el certificado en el acceso a distintos recursos. “El CUD es un certificado que permite accesos y da posibilidades de crecimiento, de desarrollo, de cuidado para los chicos, de recibir atenciones que de otra manera no podrían”, sostuvo.
Una jornada abierta a la comunidad
La propuesta también buscará poner en discusión las dificultades que atraviesan las familias y generar redes de acompañamiento. Leiva destacó en ese sentido el surgimiento de la Asociación de Familias Adoptivas “Elegirnos”, como un espacio en el que familias pueden compartir experiencias y ayudarse ante distintos obstáculos.
“Empezamos a conversar sobre los obstáculos, los malestares, las preocupaciones, y siempre tenemos algo para ayudarnos. Yo conozco un abogado que te puede ayudar, yo conozco una maestra que también te puede orientar en algo”, ejemplificó.
Finalmente, remarcó la importancia de generar espacios comunitarios para abordar estas problemáticas. “La apuesta es tener estas conversaciones más en comunidad, más en comarca, juntarnos como sociedad, como barriada, como ciudadano a conversar esto que nos está pasando”, manifestó.