Economía

Desde la UOCRA repasaron el escenario complejo que atraviesa la construcción en Entre Ríos

El titular de UOCRA Entre Ríos, Walter Doronzoro, cuestionó la caída de la obra pública y advirtió por el impacto en Concordia.

31 de Agosto de 2026
UOCRA repasó la situación de la obra pública en la provincia.

La actividad de la construcción continúa atravesando un escenario de fuerte retracción en Entre Ríos, con una marcada caída del empleo registrado y dificultades tanto en la obra pública como en el sector privado.

 

En diálogo con Diario Río Uruguay, el secretario general de la UOCRA Entre Ríos, Walter Doronzoro, repasó la evolución del sector y puso el foco en la pérdida de puestos de trabajo. Según explicó, la provincia llegó a contar con unos 8.900 trabajadores registrados en el año 2023, mientras que actualmente la cifra ronda los 5.300.

 

“Los indicadores no son buenos y no son orientadores”, afirmó el dirigente, quien vinculó la situación con la caída del consumo de los principales insumos. “Si vos ves cómo cae el consumo del cemento, cómo cae el consumo de los artefactos blancos, el hierro, la pintura, todo lo que esté relacionado con la actividad nuestra, cae”, sostuvo.

 

 

Etapas

 

 

Doronzoro recordó que al finalizar la gestión presidencial anterior y durante la administración provincial anterior, la UOCRA contaba con 8.900 trabajadores registrados, además de expectativas de nuevas licitaciones y obras.

 

En ese momento, mencionó, estaba previsto un plan de 300 viviendas para Concordia, otras 200 viviendas para el departamento Uruguay y la finalización de obras vinculadas al programa PROCREAR en Paraná.

 

El panorama actual es diferente. “Nosotros hoy en la actualidad, caímos a diciembre, que fue el más bajo, a 4.700; hoy 4.900 y algo, hoy estamos en 5.300 trabajadores”, detalló. De acuerdo con sus números, esto representa una pérdida de más de 3.000 puestos registrados respecto de aquel escenario.

 

El dirigente gremial consideró que la recuperación del sector depende en buena medida de la generación de obra. “Las ofertas son los trabajadores, la demanda la tiene que generar el gobierno provincial, municipal”, planteó.

 

 

La obra pública, en el centro del reclamo

 

 

Para Doronzoro, la falta de inversión pública constituye uno de los principales problemas. “No se ve una fuerte inversión en la obra pública”, cuestionó, al tiempo que reclamó la continuidad de proyectos que quedaron paralizados.

 

Entre las obras que mencionó aparece la planta potabilizadora de Concordia, que según indicó presenta un avance cercano al 92%, además de trabajos en Villaguay y Paraná. “Hay que invertir, hay que terminar la obra pública, hay que terminar las obras paralizadas”, insistió.

 

El titular de la UOCRA entrerriana también remarcó el impacto que tienen las obras de vivienda sobre el empleo. Como ejemplo, señaló que una obra de apenas 18 viviendas puede generar alrededor de 14 o 15 puestos de trabajo directos.

 

“Tenemos 18 viviendas que se están construyendo acá, ¿sabés cuántos trabajadores pueden ocuparse? 14, 15 muchachos”, explicó. Para el dirigente, esto demuestra la relación directa entre el déficit habitacional y la generación de empleo en la construcción.

 

 

Las rutas generan puestos, pero no alcanzan

 

 

En cuanto a la posibilidad de que el sector privado pueda absorber parte de los trabajadores que quedaron fuera de la actividad, Doronzoro destacó algunos movimientos vinculados con la Ruta Nacional 14 y la Autovía del Mercosur.

 

Según explicó, en la traza hasta Zárate se espera un incremento de la actividad a partir de los trabajos de puesta en valor de la ruta. “Ahí tenemos algunos compañeros, tanto de la región como de la provincia, que están trabajando”, señaló.

 

Sin embargo, aclaró que estos puestos no alcanzan para revertir la pérdida generalizada registrada en el sector. La construcción necesita un volumen mucho mayor de obras para recuperar los niveles de empleo que tenía años atrás.

 

Doronzoro sostuvo además que la actividad funciona como un motor para otros sectores de la economía. “Nosotros somos el sector considerado como madre industria”, afirmó, al señalar que la caída de la construcción repercute sobre proveedores de cemento, hierro, pintura y otros materiales.

 

 

El costo de construir también frena al sector privado

 

 

El escenario tampoco es sencillo para los desarrolladores privados. Doronzoro explicó que el elevado costo de construcción y la pérdida del poder adquisitivo de los asalariados dificultan la concreción de nuevos proyectos.

 

“Hoy es difícil, por el valor alto que tiene el metro cuadrado en la construcción”, indicó. A su vez, sostuvo que el valor de las propiedades y el nivel de los ingresos hacen que muchas familias no puedan planificar una inversión a largo plazo.

 

“Un metro cuadrado cotizado en dólares está más de 1.500, unos dos millones y algo, y una familia no tiene alcance para tener la previsibilidad de una inversión”, manifestó.

 

A esto sumó la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. “Hay una pérdida del poder adquisitivo casi del 20% de los asalariados”, afirmó, y enumeró el aumento de servicios, impuestos y combustibles como factores que reducen el margen disponible para acceder a una vivienda.

 

 

Críticas a los créditos hipotecarios

 

 

En este contexto, Doronzoro también se refirió a las nuevas líneas de créditos hipotecarios anunciadas a nivel nacional y provincial. Si bien valoró que existan herramientas destinadas a facilitar el acceso a la vivienda, planteó dudas sobre el alcance que tendrán entre los trabajadores asalariados.

 

“Lo que nosotros decimos es que la clase media asalariada no va a tener acceso, por el poder adquisitivo que tienen”, sostuvo.

El dirigente consideró que la solución requiere combinar financiamiento con una recuperación de los ingresos y una mayor actividad económica. “El sector privado no alcanza”, afirmó.

 

De acuerdo con su análisis, para que los desarrolladores vuelvan a acelerar sus proyectos debe existir consumo. “Cuando el sector privado invierte, tiene que haber consumo de los asalariados”, explicó.

 

 

Concordia y el reclamo por obras paralizadas

 

 

La situación tiene un impacto particular en Concordia, donde Doronzoro aseguró que no se produjeron “fuertes inversiones” durante la actual gestión nacional. En ese sentido, recordó que varias obras habían permitido sostener una cantidad importante de empleos. Entre ellas mencionó la Ruta 18, cuyo tramo inconcluso dejó a “más de 100 y algo de trabajadores” sin continuidad laboral, según afirmó.

 

Para el titular de la UOCRA, la discusión excede la situación puntual de los trabajadores de la construcción y se relaciona con las necesidades de infraestructura de la provincia. “La Argentina es un país en vía de desarrollo”, sostuvo, y remarcó que tanto Concordia como Paraná y otras ciudades necesitan inversiones en infraestructura para acompañar su crecimiento.

 

Finalmente, Doronzoro planteó que el ordenamiento de las cuentas públicas no debería implicar el abandono de las inversiones estratégicas. “Nosotros creemos que hay que tener un ajuste, que la inflación se tiene que controlar”, reconoció, aunque cuestionó que recursos destinados originalmente a determinadas obras terminen siendo utilizados para otros fines. “Cada presupuesto asignado tiene que tener su destino, tiene que tener su ejecución”, concluyó.