Frigerio en Francia. El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, estuvo entre los mandatarios que participaron de una cena en la Embajada argentina en París, donde el ministro de Economía, Luis Caputo, planteó su preocupación por las señales que muestra la economía y reclamó un acuerdo político que permita fortalecer la gobernabilidad.
El encuentro se desarrolló durante la Argentina Week y formó parte de las conversaciones que funcionarios nacionales mantuvieron con los gobernadores que viajaron a Francia. Si bien públicamente la agenda estuvo concentrada en la búsqueda de inversiones y la presentación de oportunidades productivas, posteriormente trascendieron detalles de las conversaciones políticas mantenidas durante la gira.
Según la reconstrucción publicada por el diario La Nación a partir del relato de cuatro personas que estuvieron presentes, Caputo habló ante los gobernadores sobre las dificultades económicas y transmitió que necesita de la política para generar señales de gobernabilidad. El planteo se produjo en una semana en la que el riesgo país había escalado hasta los 650 puntos.
Una cena con funcionarios nacionales y 13 gobernadores
De la cena participaron, por el Gobierno nacional, el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el canciller Pablo Quirno; y el embajador argentino en Francia, Ian Sielecki. Por las provincias estuvieron Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Rolando Figueroa, de Neuquén; Ignacio Torres, de Chubut; Alfredo Cornejo, de Mendoza; Alberto Weretilneck, de Río Negro; Gustavo Sáenz, de Salta; Raúl Jalil, de Catamarca; Carlos Sadir, de Jujuy; Marcelo Orrego, de San Juan; Leandro Zdero, de Chaco; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Claudio Vidal, de Santa Cruz; y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. También participó la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto.
Durante aquella conversación, Caputo habría reconocido su preocupación por la caída del consumo y la recaudación, además de la postura de espera que mantienen sectores privados antes de concretar nuevas inversiones. En ese marco, dejó trascender que las herramientas estrictamente económicas tienen un margen limitado y que necesita respaldo político para despejar incertidumbres.
Fue entonces cuando, según uno de los presentes citado por el medio nacional, Caputo lanzó una de las frases que marcó la reunión: “Hay que hacer un acuerdo ahora. En marzo ya va a ser tarde”. El gobernador neuquino Rolando Figueroa habría respondido que existía disposición para avanzar y preguntó por qué ese entendimiento no se concretaba inmediatamente.
Frigerio y la preocupación que encontró entre los inversores
Aunque no trascendió una intervención específica de Frigerio frente a esa advertencia de Caputo, el gobernador entrerriano realizó declaraciones que se relacionan directamente con uno de los temas que atravesó las conversaciones mantenidas en París.
Al hacer un balance de los contactos con empresarios e inversores, Frigerio sostuvo que actualmente la principal preocupación que percibe no pasa por cuestiones estrictamente económicas. “Hoy la principal preocupación pasa por la política y no tanto por cuestiones económicas”, afirmó.
El mandatario entrerriano explicó que entre quienes analizan realizar inversiones aparece especialmente el interrogante sobre lo que puede suceder en el futuro. “Lo que más preocupa es el día después, si este cambio de norte, si este nuevo rumbo puede sostenerse en el tiempo”, señaló.
El Gobierno busca respaldo de las provincias
La advertencia de Caputo se produjo mientras el Gobierno nacional intenta consolidar una relación política con un grupo de gobernadores que considera fundamentales para avanzar con proyectos en el Congreso. Los mandatarios que participaron de la gira tienen influencia sobre legisladores nacionales cuyos votos pueden resultar determinantes para las iniciativas impulsadas por la administración de Javier Milei.
Entre los temas que forman parte de esa negociación aparecen el Presupuesto 2027 y las modificaciones al sistema electoral. Sin embargo, las conversaciones de París mostraron que detrás de esa agenda legislativa también existe una preocupación económica: generar una señal de estabilidad política que permita reducir la incertidumbre de inversores y mercados.
Pese al acercamiento registrado durante la gira, no quedaron cerrados acuerdos definitivos. Algunos gobernadores esperaban avanzar en compromisos concretos durante la estadía en Francia, pero las negociaciones continuarán después del regreso al país.