Despidos en la Municipalidad
Las repercusiones tras la decisión del intendente Francisco Azcué de no renovar más de 130 contratos continúa. A los rumores de una movilización para este martes, en las puertas del mismo Palacio Municipal, se agregó durante la noche del lunes, una denuncia del concejal opositor Guillermo Satalía Méndez.
Ajuste
"En las últimas horas, en el marco del ajuste impulsado por el Ejecutivo, fueron despedidas dos colaboradoras que se desempeñaban en mi equipo de trabajo como concejal del Concejo Deliberante de Concordia", comienza señalando el edil. Subrayando que se "trata de trabajadoras que cumplían funciones reales, con horarios y tareas concretas, y cuyo único “criterio” de desvinculación fue formar parte de un espacio político de la oposición".
Satalía Méndez afirma que se tomó "una horas para analizar las medidas del Ejecutivo y confirmar una sensación inicial: improvisación, falta de tacto y ausencia total de sensibilidad".
En ese orden, argumentó que "poner en duda que los trabajadores despedidos “no trabajaban” es una falacia más del relato oficial, utilizada para justificar decisiones que nada tienen que ver con la eficiencia y sí con el ajuste".
Despidos políticos
Según el edil peronista, "en política todo tiene su vuelta; los cargos no son eternos y hay algo que no debería discutirse: el respeto por quienes trabajan".
A título personal, dio fe "de que mis secretarias siempre trabajaron, cumplieron horarios y responsabilidades; por eso, lo ocurrido no es otra cosa que un despido político, disfrazado de ordenamiento administrativo".
Satalía Méndez puntualizó que "el ajuste, una vez más, empieza por el mismo lado: trabajadores y salarios; se lo presenta como “eficiencia”, pero es una decisión política clara: trasladar el costo de la crisis a quienes sostienen día a día el funcionamiento del Estado".
En ese orden, aseveró que "la comunidad no deja de necesitar servicios porque se recorten contratos" y que "la salud, la educación, el control y la asistencia siguen siendo derechos, no gastos prescindibles".
Increpando al intendente Azcué, mencionó que "despedir trabajadores es debilitar al Estado y avanzar hacia un modelo de exclusión". Por el contrario, "defender al trabajador municipal es defender un Estado presente y una sociedad más justa", argumentó.
Para terminar, mencionó que "no hay eficiencia sin derechos, ni modernización con despidos; lo demás es filosofía de ajuste “eficiente” presentada como gestión moderna".